viernes, septiembre 01, 2017

Todos los niños quieren volar- Hayao Miyazaki


Cuando estaba en la Escuela de Arte hice una litografía basada en un sueño recurrente que tenía cuando era pequeña.

Soñaba que volaba. Pero no volando como un pájaro o tipo aeroplano, sino que saltaba de tejado en tejado, de rama en rama, me impulsaba de un sitio a otro y podía mantener ese salto un rato.
La primera vez que ví esto fué cuando de mayor vi la película La Casa de las Dagas Voladoras. Fué un momento mágico, cuando descubrí eso.

Venía con un texto, que compartiré en otra ocasión.



Cuando iba de camino a mis tediosas clases de guitarra, siempre me subía a un pequeño muro de cemento que había. No era muy alto pero era bastante largo. Como no me preocupaba nada más, cuando subía o bajaba solía darle a la guitarra. Acabó teniendo una raja de lado a lado.

Muchas veces soñaba que daba un salto y volaba por encima de las vallas del colegio, que eran verdes, en mis sueños también podían ser rojas.




Hace unas semanas volví a subirme a un muro y a andar por él.

De vez en cuando me alegro de no perder esa visión triste y feliz de la niñez.

Cuando tenía 12 años o algo así me dijeron que no podía ser hermitaña porque la montaña siempre sería de alguien, es decir, que por más que intentara salirme de la sociedad, ella siempre me encontraría. Eso siempre ha sido un peso para mí.

Mi psicóloga decía que es simplemente falta de autoestima. Otra persona me dijo que tenía una especie de complejo de Peter Pan.

El caso es que me gusta coger piedras, hacer fotos a minibichos, subir a los muros. De pequeña también intenté una vez subirme a la higuera, mi hermano si lo hizo ;).
Construíamos "fuertes" cada vez más elaborados. La última caseta era de ladrillo y tenía tejas y una ventana. Estaba al lado del montón de arena de construcción llena de lombrices.

El mundo me viene grande. De alguna manera, sabes que no puedes hacer mucho.
Por otro lado, muchas personas me dicen que tengo mucho que aportar, que tengo algo especial.
Tal vez en ese momento sí me doy cuenta de mi falta de autoestima.
Pero es algo más.
Y ese algo más lo he vivido hoy viendo el documental " El Reino de los Sueños y la locura-Hayao Miyazaki". Descubrir que tu forma de sentir y vivir el mundo está más cercano a ciertas personas que no conozco que de la mayoría que me rodean es triste y gratificante a la vez. Sientes que no estás solo, aunque haya también vacío.

LLega un nuevo comienzo, un nuevo despertar. He de trabajar-me mucho. Llevo 34 años intentando "encajar" en la sociedad, y en ese proceso me he roto, me he descompuesto, he llorado, he reído y he perdido mucho dinero.

¿Qué es la felicidad?
La felicidad creo que solo es no ir en contra de lo que eres.
Mientras más vueltas le des más tiempo desgastas.
No se trata de tener éxito, fama o dinero.
Se trata de no esconder esa forma de ver el mundo y de relacionarse con él.
Se trata de dar lo que viniste a dar.
Aunque no tengas ni puñetera idea de qué es.

Gracias Miyazaki san.


Con la ropa siempre me ha pasado algo así. He conocido a más diseñadoras a las que les pasa. Me encanta la ropa.Odio la moda. Es frívola, consumista, capitalista. Gasta recursos. Contamina. Genera diferencias y discrepancias. Pero no puedo evitar diseñar continuamente, en cualquier trozo de papel. Las imágenes vienen de repente y tengo que apuntarlas.



Es con estas cosas y con los sueños cuando ves que tu imaginación no es tuya del todo. Lo que sí es tuyo es tu destreza, tu tesón en desarrollarlas para que puedas reflejar perfectamente lo que ves.
Yo siempre he sido muy vaga. Tal vez por falta de autoestima/apoyo. Tal vez porque no me veía capaz de alcanzar lo que mucha gente ve en mi, o porque temo que no salga como aparece en mi mente. Me tiro al suelo antes de caerme.

Ayer alguien me dijo que se está produciendo un cambio vibracional y que sólo los que hagan el cambio estarán en lo que suceda. ¿Tenemos una esperanza? ¿El capitalismo llegará a su fin?.


Mi esperanza es seguir fijándome en las cosas pequeñas, seguir siendo un niño. Ese niño de posibilidades infinitas, de mirada abierta, capaz de mutar continuamente sin aferrarse a nada. Ese niño que baila con el viento, y aún no sabe que está contaminado. Y ese adulto que ayude en algo, aunque sea poquito.

Gracias, Miyazaki-san

(y ya termino, que mi gata juega debajo de una almohada. Creo que seré un niño-gato, si no lo soy ya)

martes, mayo 30, 2017

Dudas sobre el lolita


Dudas sobre el lolita.

Music mood: 


Desde que conocí el lolita sentí que mi feel no correspondía con el de muchas otras lolitas. Sólo he conocido un puñado de personas que tienen esta visión.


Una visión romántica, parada en el tiempo. Una desazón edulcorada. Una permanente sensación de vivir en otro lugar, con el corazón y la mirada de un niño que observa maravillado cosas pequeñitas, que para los adultos pasan inadvertidas y a la vez ve que el mundo es un lugar frío y triste.

En esa visión, cabe experimentar con los olores, los dulces, lo decadente, lo fantasmal, lo agrio, los sabores, las texturas, el silencio sepulcral, el noise, la fantasía, lo real, lo imaginario.

Nos sentamos a merendar en un tronco de madera con nuestras mejores galas y una fina taza de té. Trepamos a un árbol para divisar mejor esa nube en forma de... lo que sea.

Todo esto emana filosofías japonesas que evidentemente, en occidente no se entienden, o son próximos a pocos.


El wabi sabi, entre ellas, la perfección de las cosas imperfectas y con signos del paso del tiempo. La dualidad entre algo perfecto por su imperfección. La oscuridad y la luz.
Lo que se muestra y lo que no. El instrumento desafinado terriblemente bello.

En largas conversaciones telefónicas, Vanessa me ayudaba a trasladarme allí, a hacerme ver que no estaba equivocada, pero aún estaba tremendamente lejos de encontrar ese lolita "real", fantásticamente imaginario para muchos aquí.

Ojalá un día pueda viajar a Japón y saborearlo por mí misma, aunque seguramente allí también está muy adulterado y ese feel real se ha ido marchitando, al irse gentrificando Harajuku, al irse extendiendo la contaminación del consumismo, como una mancha de vino que se extiende al derramarse la copa sobre el mantel.


lunes, abril 24, 2017

Poema de las 12

Quiero convertirme en espuma.
En el mar sagrado y oculto.
En la llama de tus ojos.
Mutar en espiral sagrada, en lamentos discontinuos,
para disolverme en la sal blanca e inmaculada de tu mente, y brotar como el musgo en la roca.

Quiero disfrutar de mi propia voz, ahora ahogada en el eco de mi ego.
Alentar mis entrañas a que salgan de su gruta, alimentar el fuego de mi esencia,
donar mi sangre a la esperanza.

Quiero y construyo, a pesar de que caigo todos los días,
a pesar de que me equivoco continuamente, que divago y maldigo,
que evado y dilato mi intimidad contigo.

Me gustaría, quiero y no puedo.
Conversar alegremente, sin medir todas las algarabías.

De facto, estamos equivocados, aunque vayamos con la verdad por delante,
cual caudillo de la emoción enlatada.

Mostrémonos débiles, insensatos, inmaduros, inseguros.
Postrémonos al amor, a la bondad, al error.

Caminemos juntos por este erial que nos muestra este día,
tan salado como el sudor, tan amargo como el duelo.

Quiero convertirme en aire vacío y seco, para humedecer tus ojos,
para llenar tu alma, pana drenar tu paciencia, para viscerar tu cuerpo.

Quiero vibrar contigo, en el espacio infinito, en el big bang del principio y el fin de los tiempos. Y.VM


lunes, abril 10, 2017

La moda: ¿Democratización o sumisión?


Música del post (hacía tiempo eh?¿) : Mama!milk


El post de hoy lo ilustro con esta foto tomada por la artista Evyenia Tzortzi, joyera y poeta, entre otras cosas. 
El look se compone de:

Falda de outlet.
 Vestido de los años 70 de mi madre (o tía)
Falda hecha por mí que se destiñó con lejía y la seguí destiñiendo hasta que se quedó más o menos uniforme.
Bustier del H&M de hace 12 años (cuando aún compraba en esas tiendas)
Camiseta de punto (con encaje por detrás que no se ve) cortada para ser chaquetita.
Tocado handmade.
El collar está rehecho a partir de uno de ramita de la tienda Fulanita Retal.
Zapatos: Super cómodos de Calzados Asensio.


Ahora, al lío. Llevo vistiendo como me apetece desde la época del instituto, en mayor o menor medida. Y digo esto, porque muchas veces, en ara de tener más amigos o pasar desapercibida me dejaba influenciar y me camuflaba. En esa racha de "intentar encajar" me pasó de todo, incluso empecé a tener la patología de "metir". Primero con detalles tontos como decir que tienes cosas que no tienes, y luego con fantasías más graves, que dado mi despiste y memoria provocaban mucho caos. 

He pasado gran parte de mi vida gastando mi energía intentando ser quién no soy y aparentando ser otra cosa, buscando quién soy yo en realidad y sobre todo, descubriéndome. Esa parte es excitante, la verdad. Cuando te lanzas a algo y resulta "que eso eres tú". 


Es una sensación genial vestirte con eso que tenías olvidado que tanto te gustaba (en mi caso algo como unas mallas de leopardo rosa y una camiseta corta negra) y dar saltos de alegría.


La sociedad actual "ha democratizado la moda" dicen. Se supone que todo el mundo tiene al alcance de la mano (o la billetera) diseños de ensueño, un traje (recordemos en EEUU como el poder comprar un traje le puede hacer a uno conseguir un trabajo) o un bolso copiado de algún modisto. 
Por una parte es así, por otra, las mujeres ya no somos obligadas (en la mayor parte del globo) a llevar "sayas" y pañuelo para ir a misa.
Y no te llevan en la cárcel (en la mayor parte del globo) por llevar minifalda.
Y gracias a internet lo puedes tener toodo a un click, hacer "unboxing" (grabarte desempaquetando tu compra con la misma emoción que si fuera Navidad) y un "selfie" para fardar de adquisición (por cara, barata o cool).

Y aun así, a mi me chirría que:
-Te tienes que camuflar para encontrar trabajo.
- Que la gente "deja" de ser gótico, lolita o punk porque se sienten ridículos respecto al resto de gente de su edad, sienten que no serán tomados en serio, etc.
- Que gente que quiere ser periodista o abogado no puede con el pelo rosa o verde, pero tampoco ser periodista de moda porque tampoco en ese ámbito puede ser uno "demasiado creativo".
- Que diseñadores como Meadham Kirchhoff sean alabados y exigidos a ser excéntricos y originales pero luego se comen sus diseños con patatas.

El mundo de la moda es como un huracán que exige novedades cada 10 días o menos, pero que no pueden ser demasiado originales porque la gente no se sentirá capaz de llevarlo, al menos hasta que lo lleve medio barrio.


La moda llena las tiendas cada 10 días de ropa muy similar pero lo suficientemente diferente como para que tras 3 temporadas te sientas un extraterrestre. 
Tú, con unos vaqueros de campana mientras los demás llevan pitillo arremangado.

(Aquí una intentando volver a ser "pija" para el catálogo de una marca de bolsos)

Así nos quieren los mandamases, todos sin manera de expresarnos creativamente, falsamente convencidos de que somos "originales". 
Hoy me han dicho una frase "la diferencia se lleva por dentro" aludiendo que lo demás es llamar la atención porque sí "te mirarán". Y digo yo, que si acaso, el que hace mal es el "que mira", con ansia de hacerte notar que te está mirando, que te mira porque sobresales, porque eres "raro" y tienes que aceptar que te miren, porque lo estás provocando (espera... ¿no es ese el discurso machista?).

Pues no, no visto para los demás, visto por  mi propia creatividad, por mi propia pereza, porque no tengo nada más limpio, porque me estoy retando a usar varios días la misma ropa, porque me apetece juntar cuadros con rayas hoy... no visto para ti, para que me insultes.

Y la diferencia va por dentro y por fuera si uno quiere. Porque podemos expresarnos de muchas maneras, y una para mí, es el exterior. 

Y como dicen por ahí, es mi armadura de batalla. Porque lucho para que un día podamos trabajar de abogados con un tutú si es nuestra forma de expresarnos. 

Porque cómo vestimos o nos engalanamos no tiene nada que ver con nuestro intelecto o profesionalidad.



Te espero a la salida del colegio... cuando aprendas y madures. Cuando seas dueño de tí mismo y de tu atoconcepto, tu vestimenta y tus acciones. 

Me dicen por ahí que uno es "adulto" cuando se pone "serio" y "hace lo que tiene que hacer". Bien, eso muchas veces se hace y acabas a los 40 divorciándote porque "ya no eres tan alegre" y marchándote del trabajo, etc. A algunos "adultos" les funcionó olvidarse de quiénes eran. 

Mi generación está llena de gente que prefiere tener las estanterías del salón con figuras de lego y polvo,
Y que quiere disfrutar cada momento de la vida sintiéndose fieles a sí mismos.


Espero que un día, madurar, sea crecer en autoconocimiento y plenitud, desarrollar su estilo propio y su creatividad sin límites sociales.


♥ Nos vemos, y si eres un Sweet Rebel, nos reconoceremos por la calle y nos sonreiremos.



miércoles, marzo 01, 2017

Amish and Dirndl outfit inspiration

A dream in the fields




An amish and dirndl tale by
Yolanda Villajos.














All the mornings the same thigs... but always different.
I have a little bad taste in my mouth.













I need more
... 
about life.












But I´m happy
cause the sunny days













Do you remember this winter?
I kissed a new you










*************




I hope you like my little story ^^.
I retouched the pics for a 60´s look.
The inspiration came from:
- Mennonite and amish form of living.
- Autenthic dirndl outfit.

Portrait of Helene Sedlmayr in Old Munich costume by court painter Joseph Karl Stieler, c.1830



I have the pink blouse since 2014, I found it in a flea market. from this seller: Pröko (a very talented designer). She found it in Italy travel!.
Skirt is my Fashion Grade final product, and my apron is handmade.

Charivari (charms) is a repurpose bracalet. Coif is handmade (medieval).

My favourite item is the vintage veil ( handkerchief) from my grandmother.

I need a real german corset/bodice for improve this outfit!.


What do you think?

xxxx
Hugs,
Yolanda


martes, febrero 21, 2017

42- La razón de la vida y todo lo demás

Hoy una persona ha escrito: "Pensaba que iba mejor pero hoy he ido para atrás" y algo ha saltado, haciendo un click en mi interior. Espero que a alguien le ayude a reflexionar algún día.



Es una falacia. No vamos ni para alante ni para atrás. 

Cuando pensábamos que "estábamos mejor" en realidad estábamos incubando lo que tenemos ahora. Nunca somos iguales a lo largo de nuestra vida, no nos gustan las mismas cosas ni tenemos los mismos sentimientos y armas frente a las cosas. 

Detalles tan nimios como hacer ese deporte o baile que nos gusta, quedar una vez por semana con ese amigo que antes veíamos mucho y ahora no, son los que poco a poco marcan la diferencia. No tenemos una megarazón para existir, existimos para dar esos micromomentos a las demás personas y que ellas nos los den a nosotros.

Un día luces por fin, y piensas: SI, ÉSTA SOY YO, mi mejor versión. Pero eso no es algo que permanezca constante en el tiempo sin hacer algo a cambio. Para que esa versión de tí mismo con la que estás a gusto siga existiendo, es necesario seguir con nuestros micromomentos, microobjetivos, buscar cada día esos lugares o momentos donde resplandecer. A eso se le llama "salir de la zona de confort", y es justamente saliendo de la zona acomodada (a veces provocada por la vagancia, poca capacidad de esfuerzo, dilación, falta de un "objetivo vital" (falso), por la apatía, por falta de refuerzos postitivos y miles de "esques" y "peros" que se te puedan ocurrir) donde está ese "yo" que quieres ser.

¿Para qué he venido a este mundo? 
Para crear, para comprender, para ayudar, para realizarme. Para ayudar a los demás a realizarse. Para crecer.

Después de esta vida vienen otras. Y en cada vida hemos de aprender algo, y sobre todo, hemos de disfrutarla. Y disfrutar de la vida es exhalar el aire, mirar las nubes, descubrir una huella en la nieve. Es un café con esa persona que acabas de conocer. Es llamar a tu madre. Es querer a tu esposo.

Y todos esos peldaños que se suben y se bajan como la Escalera de Penrose construyen nuestra vida.

Y como la ilusión, no subimos ni bajamos, no vamos para adelante ni para atrás. Todos los días construimos un edificio y lo derribamos. Todos los días nacemos y morimos. 

Todos los días podemos MUTAR.

Y lo que es aún mejor: podemos mutar cada segundo. A cada pestañeo, tenemos la oportunidad de ponernos en la piel de nuestro yo más puro. Y podemos asombrarnos con lo diferente que es cada vez que lo hacemos.

42.


sábado, enero 28, 2017

Vestir tu cuerpo, cubrir tu alma.

Dicen que usamos la ropa para cubrir nuestra desnudez,
para representar un personaje,
para ser parte de una tribu.
Sicen que sin querer o queriendo transmitimos un mensaje.

Que el nivel de maquillaje, peinado, cuidado de las uñas, el nivel de exfoliado del cutis,
los pelos que tienes y dónde los tienes, definen en el exterior, lo que somos.

Dicen las teorías que nos gusta sentirnos algo diferentes, pero no del todo.
Queremos sentirnos parte de algo, y no algo abstracto, sino algo con definición.

Que la vida pasa de largo pero las primeras impresiones ahí quedan.

Y yo me pregunto, para qué vestimos nuestro cuerpo, con las lágrimas de otros, su sudor,
sus lamentos, los susurros, las lápidas, el bebé que llora por su madre que no está en casa.
Su padre esnifa pegamento en la fábrica, su madre se deja la espalda en la máquina de coser.

Al otro lado del teléfono recoge la llamada una mujer de treinta y tantos, con dos carreras y el carnet B.
Lleva la blusa que representa su puesto de trabajo. El nivel que no ha de sobrepasar, cosida con las lágrimas de la madre que busca alimento.

Y mientras, desvestimos nuestra alma.
Vestimos las miradas cubiertas de despecho, que lanzan improperios desde un teclado. A lo lejos.

Y a lo lejos lanzas la jabalina que se me clava en las costillas. Que me duelen de cargar tanto peso, tanta carga.

Y cubrimos nuestro cuerpo con la gloria de la desdicha. Trabajamos para pagar mi tristeza, y la tuya, y la del otro.

Qué compleja es esta vida. Qué compleja es la vivencia.
Qué ardua la tarea de vestir nuestra alma, mientras desnudamos nuestro cuerpo.

Yolanda Villajos Manzanedo
2/1/2017


jueves, enero 26, 2017

Monica Lewinsky, la industria de la humillación.

Acabo de ver esta charla TED y me ha salido escribir este texto: 

 El acoso o los insultos en el colegio se podían combatir: podías bromear con ello, liarte a porrazos con el atacante o cambiarte de colegio. 

 Ahora no basta con borrar tus fotos de internet o salirte de las redes, en cualquier momento te pueden plantar enmedio del ring. 

 Más allá de que seas responsable o no del acto sacado a la lona, de que la razón sea justificable o no, no hay casi forma de volver a tener una vida. Y lo digo en cualquier contexto. 

Nos volvemos los unos contra los otros, reduciendo al otro a un par de palabras o hechos, sin ver el contexto, sin ponernos en su piel, y sin pensar, que uno puede cambiar, incluso en la cárcel. 

 Cada vez que se reduce a una persona a un insulto, anulando su persona y su capacidad de enmienda, perdemos un porcentaje cada vez más alto de eso que "creemos" nos ensalza sobre los animales: la humanidad. La compasión, la empatía (y lo digo con comillas porque yo creo que los animales también la tienen). 
Hemos resultado ser la selva más fiera del ecosistema. Una selva que se devora así misma sin pensar que si los demás están bien, yo estaré mejor. 

Piensa antes de hacer click. 
Piensa antes de ejercer tu derecho a expresarte. 
Piensa antes de humillar. Lo hacemos todos, todos los días, a todas horas. 

Cambiarlo, puede cambiar el resultado para una persona. Para ti.

Gracias por leer.
Yolanda.

*Por favor mira el vídeo en el link superior, la página de TED es muy interesante ^^ (no me pagan eh?? XP )



viernes, enero 06, 2017

Pequeños gestos que alegran el día

Cosas que creo que mejoran la vida de uno, hacerlas cada día o al menos, recapacitar sobre algunas de cuando en cuando:



 - Cuando nos levantemos, imitemos a los gatos : estira un poco. 

 - Meditar, si es meditación activa, reguladora de chakras, mejor.

 - Si se puede, observar amanecer/atardecer y las estrellas. 

 - Fijarnos de cuando en cuando en piedritas, la luz a través de las hojas, la sombra de las cortinas en el suelo... 

 - Canturrear, dar saltitos, gritar al viento, saltar a la comba.



 - Correr o al menos, hacer andando 2 km (un día a la semana puedes ir andando al trabajo o volver en vez de coger el bus). 

 - Concederte un día a la semana, aunque sea una hora, para ti y solo para ti (tomar una clase de canto, visitar un museo, ir a una clase de danza, sentarte en el parque al lado del estanque...). 
¡Practicar deporte! ¡Y mejor si es en equipo!



 Todos tenemos a alguien que es nuestro "hilo rojo", alguien a quien estaremos siempre conectados aunque estemos separados... escríbele una carta. 

- Abrazar a alguien con todo nuestro ser (padres, un amigo, pareja). 


- Mantener arreglada tu casa (a mi esto me cuesta mucho, por eso hay que simplificar para que sea más fácil: por ejemplo, me costaba mucho recoger la mesa, ahora comemos en la cocina, y como está al lado, me da menos pereza). 

 - Haz algo creativo aunque pienses que no lo eres (bordar, pintar, arreglar la bici...). 

 - La naturaleza es parte de nosotros, visítala en cuanto puedas (si tienes un río o cauce de agua cerca pasea por allí). Si no tienes animales, visita a algún amigo que los tenga, son un chute increíble de energía (si tienes alergia a perros y gatos siempre puedes hacerte amigo de caracoles y reptiles, que son también muy salaos a su manera). 



 De momento no se me ocurren más...¿Hacéis ya alguna de estas cosas?¿Hacéis otras igual de mínimas e interesantes?♥ Feliz año nuevo a tod@s.
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